La Rééquilibration Fonctionnelle - Méthode SOLERE® es una Marca Registrada de un método de cura constituido por 155 modelos terapéuticos sin medicinales que representan alternativas a la fisioterapia y a la osteopatía. Su campo de aplicación se limita a las disfunciones de orden mecánico y/o energético que muy a menudo son causas de problemas funcionales en la dinámica del cuerpo humano. El Referencial de la Rééquilibration Fonctionnelle cataloga 54 modelos de normalización articular, 25 modelos de normalización visceral y 76 modelos de normalización energética.
El tratamiento consiste en quitar los bloqueos que frenan la movilidad de las estructuras físicas y/o la armonía de la energía corporal. A través de técnicas específicas basadas en los principios de la osteopatía y de la medicina tradicional china, y siguiendo escrupulosamente el método de aplicación, se puede obtener la vuelta al equilibrio dinámico de las funciones del sistema neuro/musculo/esquelético.
El re-equilibrio de las funciones se obtiene por medio de manipulaciones no forzadas, de maniobras circulatorias y de estimulaciones superficiales a nivel cutáneo. Además de las manos, específicamente para las normalizaciones energéticas, se utiliza un aparato denominado AMPi.sm®. El AMPi.sm® consiente efectuar un masaje puntiforme inverso de manera simultánea en diversas zonas, sustituyendo eficazmente la técnica de acupuntura.
Este enfoque global permite introducir en el campo de la salud y del bienestar un modo eficaz para recuperar la forma y tener una rápida y duradera mejoría, particularmente en los numerosos síndromes en los que la ausencia de una causa patológica orgánica no permite la identificación médica del problema, rindiendo improbable la desaparición de los fenómenos dolorosos con la simple posología de un medicinal.
Los datos recogidos en el Referencial del método se basan en los experimentos de las ciencias médicas, modernas o empíricas, cuyos trabajos científicos (tesis, registros de laboratorio y estudios de reproductibilidad), permiten sostener la validez teórica y práctica de cada modelo terapéutico. Una vez adquiridas algunas nociones complementarias a la propia formación inicial, el terapeuta, sea médico, fisioterapeuta u osteópata, podrá evaluar las indicaciones y asegurarse de la correcta aplicación de este método que consiente obtener resultados terapéuticos evidentes, medibles y cuantificables.

